Una tierna aventura construida a base de dulces melodías y melancólicos naufragios. Lullaby: canción de arrullo para calmar y dormir a un niño ; nana.
Más que un videoclip, esta es una pieza de amor, inspirada por los componentes más jóvenes de la familia León. Creada por Joaquín Urbina, alias No-Domain, Lullaby Crocodile es un cariñoso homenaje del artista a esta familia venezolana residente en Boston. Una familia que a pesar de la distancia ha estado siempre muy cercana a su corazón.
Además de destacar su tono dulcemente melancólico, se podría describir esta pieza como una nana a la inversa, en el sentido de que en ella son los niños quienes nos arrullan a los adultos con tiernos recuerdos de tecnologías obsoletas y artesanías audiovisuales. Entre referencias a los objetos ready-made de Duchamp y ayudado por la cálida fotografía de Javier Tles, No-Domain nos conduce por recónditos, pero a la vez muy familiares, paisajes de la memoria…
See you later, alligator…
Si quieres saber más sobre esta pieza tan especial, aquí tienes una entrevista con No-Domain:
1. ¿Cual fue tu inspiración para realizar esta pieza?
La canción fue el ingrediente principal, ya que se trata de uno de mis mejores amigos cantando junto con sus hijas. Pero no quería ponerle imágenes literales, sino asociar la historia con un cierto tipo de surrelismo basado en movimientos simples o mecanismos en lugar de caracteres. Tiene algo de homenaje a los “readymades” de Duchamp, pero a la inversa: dadaismo de los niños para los adultos.
2. ¿De donde viene esa fascinación por la cinta de cassette?
Mientras buscaba mecanismos que encajaran con el tempo de la canción, me di cuenta de que el compás del ukelele tiene casi la misma velocidad que los antiguos reproductores de cinta en modo “play”.
I
gualmente las palabras con las que se abre la pieza son indicaciones para una “toma buena” a la hora de grabar, una razón para comenzar a investigar en las formas y estética de la cassette. Desde el punto de vista de un niño, se trata de un objeto muy antropomórfico, con cara, ojos, dientes e incluso pelo y lengua, pero desde el punto de vista de un adulto, es un almacén de memorias pasadas. Además, si abres el objeto, dentro encuentras un montón de formas y materiales para expresarte, para dibujar garabatos con la cinta o dejar que flote al viento. Todo eso encajaba con el tipo de narrativa no-lineal que estaba buscando.
3. ¿Cómo seleccionaste los objetos que aparecen?
Me gustaba la idea de utilizar objetos simples que cualquier niño pudiera manipular pero que al mismo tiempo pertenecieran a un mundo adulto. Buscar la conexión entre objetos por los cuales sentimos algún tipo de nostalgia, pero que para los niños fueran desconocidos y anacrónicos. Hay una combinación entre objetos perdidos y hallados. Realicé la película durante un complicado periodo de cambio en mi vida, por lo que quería utilizar estos objetos llenos de recuerdos como tesoros y desechos al mismo tiempo, una especie de nostálgicos y tiernos naufragios.
4. ¿Cuanto tiempo tomó producir el video? ¿Cómo fue el rodaje?
Es un proyecto desarrollado con calma. Un mes cocinando la idea, jugando con objetos y recolectando cosas. Otro mes preparando la tomas con Micaela, Agustina y Valodia a través del skype, porque ellos viven en Boston y el estudio de No-Domain está en Barcelona.
Alrededor de una semana para filmar y hacer pruebas con las cintas. Editar la historia, buscar los pequeños momentos abstractos dentro del metraje y ponerlo en armonía con las voces y la música llevó otro mes más. Por ultimo, dos semanas para darle el acabado final: corrección de color, animación, mezcla de sonido y masterización.
La pieza está rodado con una Canon 5D Mark II. Fue muy importante el trabajo de dirección fotográfica de Javier Tles, que aporta ese tono cálido y cercano.
5. Detrás de una narrativa aparentemente sencilla se perciben muchas referencias que quizás sean un poco crípticas para el espectador….
¿Cuál es la historia detrás de lo que vemos?
Yo diría que hay varias microhistorias dentro de la canción. Las cintas funcionan como el hilo narrativo principal, que nos guía a través de la canción y nos deja en un estado ingrávido, como el viento que nos muestra el camino invisible de los sueños.
Algunas escenas son independientes, pero otras son metáforas conceptuales como las cintas voladoras, las constelaciones bidimensionales, las zetas colgantes, las gafas estereoscópicas, etc. Todas ellas se desvanecen y se mezclan de la misma manera en que nuestra mente procesa las imágenes en el estado alpha antes de quedarnos dormidos.
Toda esta mezcla de técnicas de video, stop motion y fotografía estática no son casuales, sino que me ayudaron a desarrollar una narrativa no-lineal muy cercana a la manera en que procesamos los sueños, que siguen una estructura aparentemente caótica.








