Crewdson es un fotógrafo que destaca por extraer un inquietante surrealismo de lo cotidiano. El artista escenifica minuciosamente sus fotos, fronterizas entre el orden doméstico y el desorden natural, lo realista y lo surrealista, lo atractivo y lo repulsivo. En cierta forma es un seguidor de la estética del pintor Edward Hopper, pero Gregory ha optado por plasmar esa estética de la alienación a través de su cámara de gran formato en lugar de mediante oleos.


Crewdson se describe a sí mismo como “realista americano”, pero también dice estar interesado en lo uncanny, en observar las escenas cotidianas y encontrar algo fantástico o misterioso. Dice haber estado interesado siempre en lo doméstico, en la belleza plástica y en cierta clase de realismo.
Las influencias de Crewdson incluyen a su padre, que era psicoanalista, los dispositivos clásicos cinematográficos utilizados en la ciencia ficción, películas de terror, la realidad pura y simple de la fotografía documental y el trabajo de fotógrafos contemporáneos, tales como Diane Arbus, William Eggleston, y Cindy Sherman.
“Siempre he estado interesado en lo siniestro, en buscar dentro de las situaciones cotidianas y encontrar algo fantástico o misterioso. Siempre he estado interesado en lo cotidiano, siempre he estado interesado en la belleza fotográfica y siempre he estado interesado en alguna especie de realismo.”
Imágenes del lado oscuro de la cotidianeidad, sus fotografías evocan paisajes emocionales que en ocasiones recuerdan a las historias narradas por Todd Solondz: Infiernos suburbiales de soledad, alienación y extrañezas iluminadas bajo frias luces de neón…





* Una propuesta de Víctor “Nosegrind” Mata.